Conocida también como manzanilla Romana.
Usos más comunes:
- Reducción de síntomas del resfriado común.
- Mejora en los eccemas atópicos en aplicación tópica sobre la piel y ayuda en la cicatrización de heridas.
- Reducción de síntomas en varios trastornos digestivos, incluso úlceras gracias a sus propiedades antiinflamatorias, carminativas, antiespasmódicas.
- Debido a sus flavonoides también se puede inferir su efecto beneficioso en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
- Aliviar síntomas de cólicos y diarrea en niños (combinado con otras medicinales típicas como hinojo, verbena, manzanilla dulce…)
- Ligero sedante o calmante que ayuda a conciliar el sueño que se cree pueda deberse a la apigenina.
- Calmante de dolor de garganta y ronquera inhalando vapores de manzanilla amarga.